Consejo de Estado precisa las dos restricciones generales del principio de la 'non reformatio in pejus' en materia contenciosa administrativa

Consejo de Estado precisa las dos restricciones generales del principio de la 'non reformatio in pejus' en materia contenciosa administrativa

Al resolver en sede de apelación la demanda de reparación directa impetrada por un particular privado injustamente de su libertad, la Sección Tercera del Consejo de Estado precisó las dos restricciones generales del principio de la ‘non reformatio in pejus’ en materia contenciosa administrativa.

La Sala recordó, en primer lugar, que mediante el recurso de apelación se garantiza el derecho de impugnación contra una decisión judicial y, por ende, es obligación del recurrente controvertir los argumentos del juez de primera instancia con sus propias consideraciones, en aras de solicitarle al superior que decida sobre el asunto que presenta ante la segunda instancia. Pero al mismo tiempo, agregó la Sala, se protege el derecho de quien recurre a no ser desmejorado en su situación favorable, de conformidad con el artículo 357 del C.P.C.

En su jurisprudencia, el Consejo de Estado ha puntualizado que “la no reformatio in pejus –al igual que ocurre con la casi totalidad de las garantías y de los derechos que el ordenamiento jurídico consagra y tutela– no tiene alcance absoluto o ilimitado, comoquiera que su aplicación encuentra, al menos, dos importantes restricciones de carácter general, a saber:

i).- En primer lugar debe resaltarse que la imposibilidad de reformar el fallo de primer grado en perjuicio o en desmedro del apelante sólo tiene cabida cuando la impugnación respectiva sea formulada por un solo interesado (apelante único), lo cual puede comprender diversas hipótesis fácticas como aquella que corresponde a casos en los cuales, en estricto rigor, se trata de varias apelaciones desde el punto de vista formal, pero interpuestas por personas que aunque diferentes entre sí, en realidad comparten un mismo interés dentro del proceso o integran una misma parte dentro de la litis (demandada o demandante), por lo cual materialmente han de tenerse como impugnaciones únicas;

ii).- En segundo lugar ha de comentarse que en aquellos casos relacionados con la apelación de los fallos inhibitorios de primer grado, en los cuales el juez de la segunda instancia encuentre que hay lugar a proferir una decisión de mérito, así deberá hacerlo aun cuando fuere desfavorable al apelante”.

Consulte aquí la decisión: CE-SEC3-EXP2020-N49064_00291-01_ARD-_20200228

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