Consejo de Estado recuerda presupuestos para la aplicación de pruebas indiciarias

Consejo de Estado recuerda presupuestos para la aplicación de pruebas indiciarias

Por Hector Mayorga Arango

La Sección Tercera del Consejo de Estado recordó a las reglas generales que orientan la prueba indiciaria y su aplicación en los juicios de responsabilidad estatal. El máximo tribunal de lo contencioso administrativo se pronunció sobre el particular al resolver el recurso de apelación impetrado por una de las partes en el marco de un proceso de reparación directa. La situación fáctica que dio origen al pronunciamiento del Consejo de Estado fue el accidente sufrido por un ciudadano, imputado a una entidad municipal, el cual no pudo ser acreditado mediante prueba directa sino prueba indiciaria.

 

En primer término, la Sala recordó de conformidad con su línea jurisprudencial que “el indicio es una prueba indirecta que construye el juez con apoyo en la lógica, partiendo de la existencia de unos hechos debidamente acreditados en el proceso, para así deducir determinadas consecuencias. Esa construcción indiciaria supone una exigente labor crítica, cuya apreciación debe ser en conjunto, en los términos del artículo 250 del Código de Procedimiento Civil, teniendo en cuenta su gravedad, concordancia y convergencia entre sí y con los demás medios de prueba”. Este medio de prueba, manifestó de igual forma la Sala, se encuentra integrado por cuatro (4) elementos:

 

  1. Los hechos indicadores: hechos conocidos, rastros o huellas que se dejan al actuar y que necesariamente deben estar probados en el proceso;
  2. Una regla de la experiencia: instrumento que se utiliza para la elaboración del razonamiento, la cual puede técnica, lógica o científica;
  • Una inferencia mental: el juicio lógico crítico que realiza el juez, determinando la casualidad entre los hechos indicadores y los hechos desconocidos y;
  1. El hecho indicado: el resultado de la operación o inferencia mental realizada por el juzgador.

 

En síntesis, al tenor de lo dicho por la Sección Tercera, “a partir de la existencia de unos hechos debidamente acreditados en el proceso resulta posible establecer otros hechos mediante la aplicación de las reglas de la experiencia, lo que supone una inferencia mental que da cuenta de la relación de causalidad entre el hecho indicador y el hecho desconocido que se pretende probar, arrojando como resultado el hecho que aparece indicado”.

 

Los cuatro elementos enunciados son aquellos que debe verificar el juez a efectos de dar aplicación a la prueba indiciaria, la cual será procedente en los términos establecidos por el Código de Procedimiento Civil o el Código General del Proceso.

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