Corte Suprema define la naturaleza de la responsabilidad solidaria y las obligaciones laborales en casos donde empresas contratan a terceros para ejecutar actividades propias de la empresa

Situación fáctica: Mediante la sentencia del 13 de noviembre de 2019 (M.P. Jimena Isabel Godoy Fajardo), la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia resolvió un recurso de casación interpuesto por José Vicente Medina contra la sentencia del 28 de febrero de 2014 proferida por la Sala Laboral de Descongestión del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá D.C.

Lo anterior, en el marco de un proceso de demanda que el actor inició contra CI Americaflor Ltda y solidariamente contra Newent Trading Inc e Inversiones Comertex S.A., con el fin de que se declarara la existencia de una relación laboral y se procediera a exigir a la demandada el pago de una indemnización por despido, de los salarios dejados de percibir por una diferencia de salario, indemnización moratoria, reliquidación de las prestaciones sociales y vacaciones del actor, los perjuicios morales, el pago de honorarios y la indexación.

En primera instancia, se condenó a las demandadas solidariamente a pagar una suma de dinero por concepto de indemnización por terminación unilateral del contrato de trabajo sin justa causa, y las absolvió de las demás pretensiones.

En segunda instancia, el fallador absolvió a las demandadas de la condena impuesta, y confirmó lo decidido frente a los demás puntos. Respecto a la responsabilidad solidaria de las empresas demandadas, el fallador determinó que de acuerdo a los artículos 33 a 36 del Código Sustantivo del Trabajo, no se prevé responsabilidad solidaria de las acreencias laborales en los casos de control de las empresas matriz.

Fundamento jurídico: En sede de casación, el recurrente pretende que se case totalmente la sentencia impugnada, para que se modifique la sentencia de primer grado en el sentido de condenar a las empresas demandadas al pago de la nivelación salarial conforme al cargo de representante legal que el demandante ostentó, junto con el pago de las prestaciones sociales y acreencias laborales.

Asimismo, solicitó que se declarara la responsabilidad solidaria entre las empresas demandadas, confirmando la sentencia impugnada en los demás aspectos. Para esto, adujo que no se acreditó adecuadamente la justa causa de su despido, así como la prueba de que las demandadas deban ser exoneradas del pago de la indemnización por despido sin justa causa.

Por su parte, las empresas demandantes afirmaron que se pudo demostrar que el contrato de trabajo con el demandante terminó por una justa causa imputable a éste, así como el incumplimiento de sus principales obligaciones.

Al analizar la forma en que el fallador valoró el material probatorio, la Sala determinó que en efecto dio por probada la justa causa de la terminación del contrato con el trabajador, sin ser ello así.

De igual modo, la Sala consideró que, pese a que las pruebas documentales evidencian que el demandante había sido objeto de llamados de atención y convocado a diligencias de descargos, dicha situación no dio origen a la terminación del contrato de trabajo, pese a que se hizo referencia a ello en la carta de despido. La cual, debe ser tomada como un antecedente, pero no como el hecho generador del despido.

Con todo, la Sala decidió casar la sentencia recurrida frente a la revocación de la condena de primera instancia, por cuenta de la indemnización por despido.

En cuanto a la pretensión del demandante consistente en que se declare la responsabilidad solidaria entre las empresas demandadas por haberse beneficiado de su labor como representante legal, la Sala hizo un recuento de la jurisprudencia reiterativa al respecto:

  • Estableció que lo que se busca con la solidaridad laboral del artículo 34 del Código Sustantivo del Trabajo es que la contratación con un contratista independiente para que realice una obra o preste servicios no se convierta en un mecanismo utilizado por las empresas para evadir el cumplimiento de obligaciones laborales. Por lo que, si una actividad directamente vinculada al objeto económico principal de la empresa se contrata para que la preste un tercero, pero utilizando trabajadores, existe una responsabilidad solidaria frente a las obligaciones laborales de dichos trabajadores.

 

  • Si el empresario ha adelantado una actividad directamente y utilizando sus propios trabajadores, pero decide hacerlo contratando a un tercero para dicha actividad empleando trabajadores dependientes contratados por él, el beneficiario debe hacerse responsable de los salarios, prestaciones e indemnizaciones a que haya lugar por la vía de la solidaridad laboral, pues en últimas quien se beneficia del trabajo desarrollado por personas que prestaron sus servicios es lo primordial de sus actividades empresariales.

Con lo anterior, la Sala decide no casar la sentencia en este sentido, pues no consideró que existieran errores en el alcance que el fallador le dio a la aplicación de la responsabilidad solidaria.

 

Fuente: Ver Sentencia

publicaciones@kapitalfamily.com

Deja un comentario

Envía un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *