¿Cuál es el tratamiento contable de las garantías generadas para el respaldo de obligaciones?

¿Cuál es el tratamiento contable de las garantías generadas para el respaldo de obligaciones?

La Superintendencia de Sociedades fue consultada por un particular con relación a las garantías generadas par el respaldo de obligaciones y su tratamiento a efectos contables.

Consideraciones de la SuperSociedades

Una garantía, en los términos del Código Civil, es cualquier obligación que se contrae para la seguridad de otra obligación propia o ajena”. Dentro de las garantías más comunes se encuentran la fianza, el aval y las deudas solidarias, destacó la entidad.

Las Normas Internacionales de Información Financiera que hacen referencia al reconocimiento de las garantías en los estados financieros son la NIC 37- provisiones, pasivos contingentes y activos contingentes de NIIF Plenas y la Sección 21 provisiones y contingencias. Al respecto, añade la SuperSociedades, las normas antes mencionadas establecen que cuando una entidad sea responsable de forma conjunta y solidaria, en relación con determinada obligación, la deuda que se espera que cubran los demás responsables se tratará como un pasivo contingente. En este caso, la entidad procederá a reconocer una provisión por la parte de la obligación para la que sea probable la salida de recursos, que incorporen beneficios económicos futuros.

Teniendo en cuenta lo anterior, al inicio de la obligación, se espera que el deudor principal reconozca el total de la obligación ya que se prevé que este tenga capacidad de pago y, por ende, cumpla con los elementos para el reconocimiento del pasivo:

– La entidad tiene una obligación presente (ya sea legal o implícita) como resultado de un suceso pasado que dio origen a la obligación.

– Es probable que la entidad tenga que desprenderse de recursos que incorporen beneficios económicos para cancelar tal obligación. Bajo NIIF se considera probable, cuando exista mayor la probabilidad de que la salida de recursos se genere.

De otra parte, en condiciones normales, los garantes de la transacción consideran la obligación como un pasivo contingente, ya que en ese primer momento la probabilidad de que se generen salidas de recursos es menor. Dado lo anterior, precisa la entidad, los garantes no deben realizar reconocimiento alguno en sus estados financieros porque de acuerdo a las Normas Internacionales de Información Financiera los pasivos contingentes no son objeto de reconocimiento, más si de revelación en las notas a los estados financieros a menos que la posibilidad de salida de recursos económicos sea remota.

Ahora, Los pasivos contingentes pueden evolucionar de manera diferente a la inicialmente esperada. Por tanto, serán objeto de reconsideración continuamente, con el fin de determinar si se ha convertido en probable la eventualidad de salida de recursos, que incorporen beneficios económicos futuros.

En este caso, cuando la deudora principal presente indicios de incumplimientos en sus obligaciones que hagan que la probabilidad de que se generen salidas de recursos sea mayor a la probabilidad de lo contrario, es ese momento cuando los garantes deberán proceder al reconocimiento de la provisión dentro de sus estados financieros.

La medición de la provisión corresponderá a la mejor estimación, al final del período sobre el que se informa, del desembolso necesario para cancelar la obligación presente, esto es, el importe, evaluado de forma racional, que la entidad tendría que pagar para cancelar la obligación. La contrapartida de la provisión corresponderá al respectivo gasto y afectará el estado de resultados integral.

¿Podría el avalista, codeudor o fiador que está llamado a responder, contabilizar como contrapartida un activo consistente en el derecho a repetir o recobrar lo pagado al deudor garantizado, conforme lo permite la ley comercial?

Sobre el particular la SuperSociedades indicó que las Normas Internacionales de Información Financiera hacen referencia al tema indicando que cuando una parte o la totalidad del importe requerido para liquidar una provisión pueda ser reembolsada por un tercero la entidad reconocerá el reembolso como un activo separado solo cuando sea prácticamente seguro que la entidad recibirá dicho reembolso al cancelar la obligación.

El importe reconocido para el reembolso no debe exceder el importe de la provisión. El reembolso por cobrar se presentará en el estado de situación financiera como un activo y no se compensará con la provisión. En el estado del resultado integral, la entidad puede compensar cualquier reembolso de terceros contra el gasto relacionado con la provisión.

Si se considera cualquiera de los casos de aval, solidaridad o fianza como pasivos contingentes, ello daría lugar a una provisión en virtud de la norma NIC 37, con lo cual se generaría una afectación al patrimonio de la compañía. Indicará si esta afectación al patrimonio puede disminuir los derechos de voto de los acreedores internos conforme a la ley 1116, a pesar de estarse afectando por un pasivo contingente que no deberían considerarse para este fin. ¿Entonces un pasivo contingente que no tiene relevancia para fines de derechos de voto podría afectar los votos de los acreedores internos?

De acuerdo al parágrafo 1° del Artículo 31 de la Ley 1116 de 2006, para efectos de calcular los votos, cada acreedor interno tendrá derecho a un número de votos equivalente al valor que se obtenga al multiplicar su porcentaje de participación en el capital, por la cifra que resulte de restar del patrimonio, las partidas correspondientes a utilidades decretadas en especie y el monto de la cuenta de revalorización del patrimonio, así haya sido capitalizada, de conformidad con el balance e información con corte a la fecha de admisión al proceso de insolvencia. Cuando el patrimonio fuere negativo cada accionista tendrá derecho a un voto.

En este caso si la entidad que entra en un acuerdo de reorganización y que a su vez respalda obligaciones de otra entidad, considera la obligación asumida como un pasivo contingente no se verían afectados los derechos de voto de los acreedores internos, ya que el patrimonio no tendría afectación alguna, si se tiene en cuenta que, los pasivos contingentes no son objeto de reconocimiento en los estados financieros.

Ahora bien, si la entidad que entra en un acuerdo de reorganización y que a su vez respalda obligaciones de otra entidad, considera que la obligación asumida debe ser reconocida como una provisión en los estados financieros al existir una probabilidad de salida de recursos más alta, el patrimonio tendría una afectación negativa y por ende los derechos de voto de los acreedores se verían modificados producto de la garantía establecida.

Superintendencia de Sociedades, oficio Nº 115-185319 del 1 de septiembre de 2020