¿Cuáles son los efectos del acuerdo de reorganización frente a la vigilancia ejercida por la SuperSociedades?

¿Cuáles son los efectos del acuerdo de reorganización frente a la vigilancia ejercida por la SuperSociedades?

La Superintendencia de Sociedades fue consultada por un particular en los siguientes términos:

a) ¿Cómo debe interpretarse el Artículo 2?2.2.1.1.3 del Decreto 1074 de 2015 cuando hace referencia a que una sociedad incursa en un proceso concursal “continuará bajo vigilancia por la Superintendencia de Sociedades hasta el cierre del fin de ejercicio correspondiente al año siguiente a aquel en que hubiere sido celebrado el acuerdo.

(…)

Consideraciones de la SuperSociedades

El artículo 2.2.2.1.1.3 del Decreto Único Reglamentario 1074 de 2015, que trata, entre otros asuntos, de la vigilancia en los casos de acuerdos de reestructuración, preceptúa lo siguiente:

Quedarán sujetas a la vigilancia de la Superintendencia de Sociedades, siempre y cuando no sean sujetos de la Vigilancia de otra Superintendencia, las siguientes personas jurídicas:

1. Las sociedades mercantiles y las empresas unipersonales que actualmente tramiten, o sean admitidas o convocadas por la Superintendencia de Sociedades a un proceso concursal, en los términos del artículo 89 de la Ley 222 de 1995, o que adelanten o sean admitidas a un acuerdo de reestructuración de conformidad con la Ley 550 de 1999, o las normas que las modifiquen o sustituyan, respectivamente. La vigilancia iniciará una vez quede ejecutoriada la providencia o acto de apertura del mismo. La vigilancia continuará hasta el cierre del fin de ejercicio correspondiente al año siguiente a aquel en que hubiere sido celebrado el acuerdo, salvo que se halle incursa en otra causal de vigilancia. Tratándose de liquidación obligatoria, la vigilancia se extenderá hasta el momento en que culmine el proceso.” (Subraya y negrilla fuera de texto).

Del análisis de la norma antes transcrita, dice la entidad, se colige que la misma señala, de una parte, cuales sociedades se encuentran sujetas a la vigilancia de la Superintendencia de Sociedades, ya sea porque fueron admitidas o convocadas a un proceso concursal, en los términos de la Ley 222 de 1995, es decir, a un concordato o acuerdo de recuperación de los negocios del deudor, o un concurso liquidatario respecto de los bienes que conforman el patrimonio del deudor; o porque adelanten o sean admitidas a un acuerdo de reestructuración de que trata la Ley 550 de 1999. De otra parte, se concluye que la vigilancia de tales sociedades se inicia a partir de la ejecutoria de la providencia de apertura del mismo, la cual continuará hasta el cierre de fin de ejercicio correspondiente al año siguiente a aquél en que hubiere sido celebrado el acuerdo, salvo que se encuentre incursa en otra causal de vigilancia, o hasta la culminación del proceso tratándose de una liquidación obligatoria.

Como se puede apreciar, el legislador además de las sociedades a que alude el artículo 84 de la Ley 222 de 1995 y el Decreto 4350 de 2006, sometió a la vigilancia de este Organismo a las sociedades que hubieren iniciado un proceso concursal o hayan sido admitidas a un acuerdo de reestructuración, en tales circunstancias, la vigilancia, se reitera, se iniciará a partir de la ejecutoria del auto de apertura y termina al cierre de fin de ejercicio correspondiente al año siguiente a aquel en que hubiere sido celebrado el acuerdo o con la culminación de la liquidación obligatoria, según el caso.

Sin embargo, la SuperSociedades advirtió que el título II de la Ley 222 de 1995, contentivo del régimen de los procesos concursales anteriormente citados, así como la Ley 550 de 1999, que regula los acuerdos de reestructuración, fueron derogados expresamente por el Artículo 126 de la Ley 1116 de 2006, la cual consagra el régimen judicial de insolvencia que tiene por objeto la protección del crédito y la recuperación y conservación de la empresa como unidad y fuente generadora de empleo, a través de los procesos de reorganización y de liquidación judicial y, por consiguiente, a partir de la vigencia de la mencionada ley, hablamos de los procesos de insolvencia en su dos modalidades.

Luego, las sociedades que hayan celebrado un acuerdo de reorganización, a manera de ejemplo, en enero de 2020, estarían sometidas a la vigilancia de esta Entidad hasta el 31 de diciembre de 2021, en los términos del artículo 2.2.2.1.1.3 del Decreto Único Reglamentario 1074 de 2015, salvo que se encuentre incursa en otra causal de vigilancia, sin que la misma se extienda a las reformas del acuerdo, toda vez que la ley no previó dicha posibilidad, en tanto que aquellas que estén adelantando un proceso de liquidación judicial, estarán sometidas a vigilancia hasta la culminación del mismo.

Superintendencia de Sociedades, oficio Nº 220-197135 del 4 de octubre de 2020

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