¿Cuáles son los vicios que configuran la procedencia de la acción de tutela contra providencias judiciales?

¿Cuáles son los vicios que configuran la procedencia de la acción de tutela contra providencias judiciales?

En el marco de un proceso de tutela, la Sección Cuarta del Consejo de Estado tuvo oportunidad de recordar cuáles son los vicios que desde el punto de vista jurisprudencial se han admitido a efectos de considerar procedente la acción de tutela contra providencias judiciales.

Consideraciones del Consejo de Estado

Desde el año 2012 el máximo tribunal de lo contencioso administrativo ha aceptado la procedencia de la acción de tutela contra providencias judiciales, señalando que aquella “incluso es procedente para cuestionar providencias judiciales dictadas por el Consejo de Estado, pues, de conformidad con el artículo 86 de la Constitución Política, ese mecanismo puede ejercerse contra cualquier autoridad pública”.

Para tal efecto, el juez de tutela debe verificar el cumplimiento de los requisitos generales (procesales o de procedibilidad) que fijó la Corte Constitucional, en la sentencia C-590 de 2005. Esto es, la relevancia constitucional, el agotamiento de los medios ordinarios de defensa, la inmediatez y que no se esté cuestionando una sentencia de tutela.

Una vez la acción de tutela supere el estudio de las causales procesales, el juez puede conceder la protección, siempre que advierta la presencia de alguno de los siguientes defectos o vicios de fondo, que miran más hacia la prosperidad de la tutela:

(i) defecto sustantivo;

 (ii) defecto fáctico;

(iii) defecto procedimental absoluto;

 (iv) defecto orgánico;

(v) error inducido;

 (vi) decisión sin motivación;

 (vii) desconocimiento del precedente y;

(viii) violación directa de la Constitución.

Las causales específicas que ha decantado la Corte Constitucional (y que han venido aplicando la mayoría de las autoridades judiciales) buscan que la tutela no se convierta en una instancia adicional para que las partes reabran discusiones jurídicas que son propias de los procesos ordinarios o expongan los argumentos que, por negligencia o decisión propia, dejaron de proponer oportunamente.

Consulte aquí el documento: CE-SEC4-EXP2020-N02113-01_AC-_20200806