¿Cuándo pueden tener incidencia salarial los viáticos? La Corte Suprema de Justicia responde

¿Cuándo pueden tener incidencia salarial los viáticos? La Corte Suprema de Justicia responde

Al conocer el caso de un trabajador que demandaba la existencia de un contrato de trabajo, en el cual el “auxilio de hospedaje” que recibía era factor salaria a su parecer, la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia recordó los eventos en los cuales los viáticos otorgados por el empleador pueden llegar a tener incidencia en el salario de los trabajadores.

De esta manera, la Sala planteó en los siguientes términos el problema jurídico a resolver:

El cuestionamiento que la censura le propone a la Sala dilucidar en ambos cargos, tanto desde el punto de vista jurídico como fáctico, está centrado en establecer si a la luz del artículo 130 del CST y de las pruebas allegadas al proceso, el «auxilio de hospedaje» que recibía el actor, constituye o no factor salarial, pues para el Tribunal, la sola habitualidad como factor cualitativo no es suficiente para darle tal connotación, la cual por demás no está demostrada en el proceso, pues para que tales viáticos tengan el carácter salarial, además de ser habituales, se requiere establecer si la naturaleza del servicio prestado fuera de su sede de trabajo guarda relación directa con la labor inicialmente contratada, esto es, si tales pagos retribuyen el servicio y enriquecen su patrimonio, que es el factor funcional.

Consideraciones de la Corte Suprema de Justicia

En primer término la Sala recordó que, a la luz del artículo 130 del CST, los viáticos permanentes constituyen salario en aquella parte destinada a proporcionar manutención y alojamiento al trabajador, excluyendo expresamente, como factor salarial, todos los accidentales y aquellos permanentes que solo tengan por finalidad proporcionar los medios de transporte o los gastos de representación.

Pese a lo anterior, el legislador no estableció un criterio para determinar cuándo los viáticos son permanentes, contrario a lo que sucede con los accidentales, que en el ordinal tercero del mencionado artículo 130, los definió como «[…] aquéllos que sólo se dan con motivo de un requerimiento extraordinario, no habitual o poco frecuente», de ahí que ha sido la jurisprudencia la que se ha encargado de fijar las pautas para definir cuando este concepto ha de considerarse permanente, que básicamente se refieren a: (i) la naturaleza de la labor desempeñada por el trabajador, que exija un requerimiento laboral ordinario, habitual o frecuente de desplazamiento fuera de la sede de trabajo, en contraposición al extraordinario, no habitual o poco frecuente, que emplea la norma para los accidentales, y (ii) la periodicidad regular y la cantidad apreciable de tales desplazamientos (sentencia CSJ SL, 30 sep. 2008, rad. 33156).

Aunado a lo anterior la Corte indicó que su jurisprudencia ha sido uniforme en explicar que el carácter permanente de los viáticos, de que trata el artículo 130 del CST, no solo se deriva de la periodicidad de los desplazamientos, la cual debe ser regular y «en número importante», sino también de la naturaleza de la actividad ejecutada por el trabajador por fuera de su sede de trabajo, la cual debe enmarcarse en el ámbito de su contrato de trabajo y del desempeño de la labor subordinada.

De esta manera, recordando su jurisprudencia sobre el particular, la Corte recordó que para que los viáticos tengan carácter permanente, y por ende incidencia salarial, es indispensable que se configuren las siguientes condiciones:

(i) que tengan carácter habitual, esto es que se otorguen de manera ordinaria o regular, por razón de que el trabajador deba trasladarse frecuentemente de su domicilio contractual hacia otros lugares;

(ii) que esos desplazamientos obedezcan a órdenes del empleador, quien con su poder subordinante está facultado para imponerle al trabajador el desarrollo temporal de sus funciones en sedes diferentes a la usual de sus servicios;

(iii) que las actividades encargadas al trabajador en la comisión de servicios, estén relacionadas con las funciones propias del cargo del cual es titular, o de otras actividades que le encomiende su empleador. En este sentido, desde hace más de una década así lo adoctrinó la Sala al señalar, “que la hermenéutica propuesta por el recurrente en el sentido de que la permanencia implica que los viajes del empleado sean inherentes al servicio ordinario prometido por él, resulta ser restrictiva en exceso y por ello no se acomoda al sentido textual de la norma, ya que si bien no se remite a duda que los viáticos que percibe un trabajador itinerante son permanentes, puede darse que aunque las labores comunes del operario no impliquen por sí traslados, el empleador o sus representantes pueden decidir asignarle tareas que los comporten por un período tan significativo que los viáticos percibidos reúnan las características de habitualidad y frecuencia exigidas por la norma”;

(iv) que los viáticos se otorguen con el fin de cubrir los gastos correspondientes a manutención y alojamiento, lo que obliga al empleador a detallar qué monto de lo otorgado cubre tales gastos y cuánto corresponde a otros ítems, tales como los de transporte.

En consecuencia, de cara a la situación fáctica analizada por el alto tribunal, para que el «auxilio de hospedaje» tenga incidencia salarial, se requiere que tengan carácter habitual; que los desplazamientos sean por órdenes del empleador; las actividades encargadas estén relacionadas con las funciones propias del cargo y se otorguen para gastos de alojamiento, características estas que imperiosamente deben cumplirse para darle connotación salarial a tales pagos.

Consulte aquí la decisión: CSJ-SCL-EXP2020-N76710-SL440_Sentencia_20200219

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