Declaración de existencia del contrato realidad no conlleva inexorablemente la imposición de la sanción moratoria por no pago de prestaciones sociales

Declaración de existencia del contrato realidad no conlleva inexorablemente la imposición de la sanción moratoria por no pago de prestaciones sociales

Así lo señaló la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia, al conocer del caso de un trabajador que demandaba la declaratoria de existencia de un contrato de trabajo, y que la empresa empleadora “fuera condenada al reconocimiento y pago de cesantías e intereses, compensación de vacaciones, primas de servicio y navidad, sanción moratoria, «reembolso» de aportes a seguridad social, así como de lo descontado por retención en la fuente, indexación y costas procesales”.

Consideraciones de la Corte Suprema de Justicia

La Sala recordó que, de conformidad con su jurisprudencia, la declaración de existencia del contrato de trabajo, en aplicación del principio de primacía de la realidad sobre las formas, no conlleva inexorablemente la imposición de la sanción moratoria. Así lo explicó en sentencia CSJ-SL11436-2016:

Planteadas así las cosas, la Corte entrará a determinar si el juzgador de alzada se equivocó, al concluir que la mera declaratoria de la existencia de un contrato de trabajo realidad y el no pago o consignación de salarios, prestaciones sociales e indemnizaciones, por si solo hace presumir la mala fe del empleador demandado, y resulta suficiente para condenar a la indemnización moratoria a la terminación del vínculo contractual, además que en decir del Tribunal el ISS no acreditó en el plenario la buena fe para desvirtuar la citada presunción y exonerarse de esa sanción.

Pues bien, en torno a este punto, esta Sala en sentencia CSJ SL, 8 may. 2012, rad. 39186, reiteró que la absolución de la indemnización moratoria cuando se discute la existencia de un contrato de trabajo, no depende del desconocimiento del mismo por la parte convocada a juicio al dar contestación al escrito inaugural del proceso, negación que incluso puede ser corroborada con la prueba de los respectivos contratos. Ni la condena de esta sanción pende exclusivamente de la declaración de su existencia que efectúe el juzgador en la sentencia que ponga fin a la instancia. Lo anterior porque en ambos casos, se requiere de un riguroso examen de la conducta del empleador, a la luz de la valoración probatoria sobre las circunstancias que efectivamente rodearon el desarrollo del vínculo, a fin de poder definir si la postura de éste resulta o no fundada, y su proceder de buena o mala fe.

De esta manera, señaló la Corte, la sanción prevista en el artículo 1 del Decreto 797 de 1949, procede si el demandado no demuestra razones satisfactorias y justificativas de su conducta, por manera que debe examinarse el comportamiento asumido por el empleador incumplido, en el contexto de la relación de trabajo y a la luz de las pruebas allegadas al expediente, «en aras de establecer si los argumentos esgrimidos por la defensa son razonables y aceptables».

Consulte aquí el documento: CSJ-SCL-EXP2020-N75561-SL583_Sentencia_20200226

Deja un comentario

4 Comentarios

Envía un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *