Desde el acto preparatorio y hasta la oportunidad para recurrir la liquidación oficial, contribuyentes podrán allanarse a los planteamientos de la administración y reducir sus sanciones

Desde el acto preparatorio y hasta la oportunidad para recurrir la liquidación oficial, contribuyentes podrán allanarse a los planteamientos de la administración y reducir sus sanciones

Así lo precisó la Sección Cuarta del Consejo de Estado al conocer de la demanda de nulidad y restablecimiento del derecho promovida por un contribuyente en contra de una liquidación oficial de revisión emitida por la DIAN.

Consideraciones del Consejo de Estado

Dentro de sus consideraciones la Sala señaló que el artículo 711 del ET establece la correlación que debe existir entre la declaración tributaria y los hechos revisados en el requerimiento especial —su ampliación si la hubiere— y la liquidación oficial de revisión.

Tal sincronía obedece a que, desde el acto preparatorio y, aún en la oportunidad para recurrir la liquidación oficial, el contribuyente tendrá la oportunidad de allanarse a los planteamientos de la Administración y, así, obtener la reducción de la sanción, o la posibilidad de aportar y pedir pruebas, todo lo cual materializa el debido proceso en su doble connotación del respeto de las formas propias de cada juicio y de la garantía del derecho de defensa y contradicción. Al efecto, debe destacarse que el hecho de que la comunicación de las glosas en todas estas etapas hace parte de las reglas relacionadas con la correcta conformación de los actos administrativos definitivos, pues no de otra forma se cumpliría con los requisitos del contenido de la liquidaciones oficiales (art. 712 ibidem), acto administrativo que tiende a la modificación de las bases de cuantificación del tributo, del monto de la cuota tributaria y de la eventual imposición de la sanción a cargo.

Este principio no se ve desconocido por el hecho de que, en la liquidación oficial de revisión, la Administración se vea en la necesidad de ampliar los argumentos que llevaron a la proposición de la glosa en el acto preparatorio, cuando ello tiene origen en la resolución de la censura que plantee el contribuyente en la oportunidad de su contestación, o en la valoración y práctica de pruebas que tengan lugar en la actuación administrativa, pues la formación de los actos administrativos definitivos exige un diálogo entre el contribuyente y el ente fiscalizador que da lugar a precisar los hechos e incluir mejores argumentos jurídicos de parte del contribuyente y de la autoridad. De tal forma, el principio resulta afectado cuando se desnaturalicen los aspectos cuestionados desde el requerimiento especial, en una forma que implique un reemplazo de las glosas propuestas por otras diferentes o se adicionen nuevas, recordó el Consejo de Estado.

Consulte aquí el documento: CE-SEC4-EXP2020-N22174_00353-01_Nulidad-Restab_20200917