El Consejo de Estado recuerda la conducencia de la prueba en materia tributaria

El Consejo de Estado recuerda la conducencia de la prueba en materia tributaria

Al decidir sobre la nulidad de los actos administrativos a través de los cuales la DIAN dispuso modificar la declaración de IVA presentada por el contribuyente demandante, e imponer a su turno sanción por inexactitud, la Sección Cuarta del Consejo de Estado tuvo oportunidad de recordar la conducencia como elemento estructural de la prueba al interior del procedimiento administrativo tributario.

En primer término la Sala advirtió que a la luz del artículo 684 del Estatuto Tributario “la autoridad fiscal tiene amplias facultades de fiscalización e investigación para asegurar el efectivo cumplimiento de las normas sustanciales”. En tal sentido, el artículo 744 del mismo Estatuto prevé que “las pruebas pueden hacer parte de la declaración, haber sido allegadas en desarrollo de la facultad de fiscalización e investigación o en cumplimiento del deber de información, haberse acompañado o solicitado en la respuesta al requerimiento especial o en su ampliación, haberse acompañado al memorial de recurso de reconsideración o pedido en este, o haberse practicado de oficio, entre otras 18 circunstancias”.

Aun con ello la Sala recordó que el contribuyente tiene derecho a controvertir las pruebas allegadas, al responder al requerimiento especial realizado por la entidad tributaria. Dicha facultad, recuerda la Sección Cuarta, está supeditada a la conducencia de las pruebas que el contribuyente pretenda aportar. Lo anterior a la luz del artículo 707 del mismo Estatuto Tributario.

En consecuencia, en la respuesta al requerimiento especial que el interesado podrá

solicitar pruebas, subsanar las omisiones que permita la ley, solicitar a la administración se alleguen al proceso documentos que reposen en sus archivos, así como la práctica de inspecciones tributarias, siempre y cuando tales solicitudes sean conducentes, caso en el cual, estas deben ser atendidas.

La Sección Cuarta también tuvo oportunidad de recordar cuál es el valor probatorio de la factura en materia de costos e impuestos descontables. Sobre este punto señaló que

si bien es cierto que las facturas son la prueba idónea en materia de costos e impuestos descontables, de conformidad con el artículo 742 del Estatuto Tributario, estos documentos pueden ser desvirtuados por otros medios probatorios, directos o indirectos, que no estén prohibidos en la ley, como ocurrió en este caso con las pruebas documentales y las visitas de verificación practicadas por la Administración.

Consulte aquí la decisión: