La SuperSociedades explica el proceso de capitalización al interior de las SAS

La SuperSociedades explica el proceso de capitalización al interior de las SAS

Con ocasión de una consulta remitida a la entidad la Superintendencia de Sociedades se pronunció de forma general y abstracta sobre el proceso de capitalización al interior de las Sociedades por Acciones Simplificada -SAS-.

Consideraciones de la SuperSociedades

La entidad reiteró in extenso varias de las consideraciones de su doctrina sobre la materia, contenidas particularmente en el oficio 220-106160 del 07 de octubre de 2019:

[L]a suscripción y pago del capital en una SAS, podrá hacerse en condiciones, proporciones y plazos distintos de los previstos en las normas contempladas en el Código de Comercio para las sociedades anónimas. Sin embargo, en ningún caso, el plazo para el pago de las acciones excederá de dos (2) años.

A su vez, es del caso anotar que el capital de las sociedades por acciones se encuentra dividido en capital autorizado, suscrito y pagado.

La Superintendencia recordó también las diferencias sustanciales entre los conceptos de capital autorizado, suscrito pagado:

CAPITAL AUTORIZADO

CAPITAL SUSCRITO

CAPITAL PAGADO

[E]s llamado también “capital nominal” el cual corresponde a la cifra acordada por los accionistas al momento de constituir la sociedad como una cifra ideal necesaria para posibilitar el desarrollo el objeto de la compañía (este capital es susceptible de incrementarse mediante una reforma estatutaria, cuya decisión corresponde adoptarla a la Asamblea General de Accionistas).

 

Valga precisar, que las acciones que no se suscriban en el acto de constitución, serán las que queden en reserva, para ser emitidas y colocadas posteriormente entre los accionistas, o terceras personas que se vinculen a la sociedad.

 

Es la parte del capital autorizado que los accionistas se han comprometido a pagar dentro de un término que no puede exceder de dos años, el cual corresponde al aporte de los asociados, cuyo monto y porcentaje se deben reflejar en el libro de registro de accionistas. Si todas las acciones de la sociedad aparecen colocadas, el capital autorizado y el suscrito obviamente coinciden, y para futura colocación y emisión de acciones, se impone el aumento del capital autorizado. Este capital podrá aumentarse: a) bien mediante la emisión de acciones en reserva, esto es, aquellas representativas del capital autorizado que no han sido suscritas; y b) mediante la capitalización de utilidades o de la cuenta de revalorización del patrimonio, c) capitalización de acreencias.

 

 

 

Es la parte del suscrito que ha sido efectivamente cubierto a la sociedad.

Sumado a lo anterior la Superintendencia recordó que

la colocación de acciones deberá sujetarse al reglamento correspondiente, el cual será expedido y aprobado por el órgano competente para tal efecto (la asamblea general de accionistas, junta directiva o Representante Legal), teniendo en cuenta para el efecto lo previsto en los estatutos, y, en su defecto, el estatuto mercantil.

Ahora, en el evento que en los estatutos se haya previsto el derecho de preferencia en la suscripción de acciones, los accionistas podrán suscribir un número de acciones en proporción a las que posea al momento de la aprobación del reglamento respectivo, en la forma y términos indicados en el artículo 388 de la citada codificación; de todas maneras por estipulación estatutaria o por voluntad de la asamblea, podrá decidirse que las acciones se coloquen sin sujeción a este derecho, y en su lugar podrán renunciar en favor de uno o varios accionistas o de tercero ajenos a la misma, determinados o determinables, requiriéndose para el efecto las mayorías legales o estatutarias previstas para el efecto, salvo que vía estatutaria se haya consagrado la suscripción de acciones sin sujeción al derecho de preferencia (art. 388).

Conclusiones generales

Al abordar otros temas planteados en la consulta remitida, la entidad administrativa destacó como conclusiones generales del proceso de capitalización de las SAS las siguientes:

  1. La capitalización de acreencias a favor de accionistas o de terceros, es una operación jurídicamente viable en una sociedad constituida en Colombia.
  2. De tal suerte que el máximo órgano social de la sociedad colombiana, deberá considerar y aprobar la capitalización de acreencias.
  3. En dicho proceso de capitalización, la sociedad domiciliada en Colombia deberá cumplir con todas y cada una de las normas legales establecidas en la Ley 1258 de 2008 y en el Código de Comercio, dependiendo de la modalidad de capitalización de que se trate (incluyendo, entre otros, la renuncia al derecho de preferencia si es del caso).
  4. El cumplimiento de todos y cada uno de los requisitos debe quedar registrado en la correspondiente acta, de conformidad con previsto en el artículo 431 del Código de Comercio, en concordancia con el artículo 189 ibídem.
  5. Eventualmente, si se cumplen con los requisitos para que sea considerada como una reforma estatutaria, esta se deberá inscribir en el registro mercantil conforme al artículo 29 de la Ley 1258 de 2008 (por ejemplo en el caso de que sea necesario aumentar el capital autorizado).
  6. Una vez aprobado el proceso de capitalización por la asamblea general de accionistas de la sociedad colombiana, el proceso que a continuación sigue es el relacionado con la inscripción en el libro de registro de accionistas y la emisión de acciones a favor del beneficiario de la capitalización.
  7. En los casos en que se den los supuestos para que exista situación de Control o de Grupo Empresarial, deberá registrarse en la cámara de comercio conforme a lo previsto en el artículo 30 de la Ley 222 de 1995, so pena de las sanciones a que haya lugar.
  8. No sobra advertir que necesariamente en este proceso debe también respetarse y cumplirse las disposiciones vigentes relacionadas con el régimen cambiario, tributario y de aduanadas.

Superintendencia de Sociedades, oficio 220-094690 de 2022