Omisión del deber de expedir factura puede acarrear la clausura del establecimiento en el que se ejerza la actividad susceptible de facturación

Omisión del deber de expedir factura puede acarrear la clausura del establecimiento en el que se ejerza la actividad susceptible de facturación

Así lo recordó la Sección Cuarta del Consejo de Estado al conocer de una demanda de nulidad y restablecimiento del derecho promovida por un establecimiento de comercio en contra de una resolución sanción proferida por la DIAN. A través del acto administrativo demandado la DIAN había impuesto una “sanción de cierre o clausura del establecimiento de comercio (…) por el término de 10 días y sanción pecuniaria por $324.909.000”.

Consideraciones del Consejo de Estado

La Sala inició su análisis recordando que dentro de los deberes formales de los sujetos pasivos de obligaciones tributarias se encuentra la obligación de expedir factura o documento equivalente y el de conservar copia de cada una de las operaciones que se realice, como indica el artículo 615 del ET.

Los requisitos que debe cumplir la factura se encuentran regulados en el artículo 617 ibidem. El alcance que tiene dicho deber, en armonía con las disposiciones anteriores, lo fija el artículo 618-2 ejusdem, el cual reitera la carga de los comerciantes de expedir las facturas con el lleno de los requisitos legales, de acuerdo con las características prescritas por la DIAN; los conmina a llevar un registro de las facturas, su identificación y la correspondencia de cada una de ellas con los clientes, debidamente identificados; fija condiciones para la elaboración de las facturas, y, finalmente, el deber de expedir la factura por la prestación del servicio, según lo fijado por el citado artículo 617 ET. De tal manera, el legislador previó una estricta regulación de la factura que se justifica en la necesidad de evitar la evasión (C-733 de 2003, MP: Clara Inés Vargas). El cumplimiento del deber en comento es exigible una vez entregados real y materialmente los bienes o sean efectivamente prestados los servicios.

Seguidamente la Sección Cuarta reseñó que por disposición de la ley se “asigna una sanción a los administrados que, estando en el deber de expedir facturas por la realización de sus actividades, no lo hicieran (artículo 652-1 del ET) o lo hicieran sin el cumplimiento de los requisitos legales (artículo 652 ib.)”.

De tal manera, los obligados a expedir factura que fueron omisos en su deber, podrían ser sancionados con la clausura o el cierre del establecimiento de comercio en el que se ejerza la actividad (artículo 657 ib.). A tal efecto, el artículo 653 del ET señala que la no expedición de facturas podrá ser constatada por dos funcionarios designados especialmente por el Jefe de la División de Fiscalización para tal efecto, para lo cual darán fe del hecho, mediante un acta en la cual se consigne el mismo y las explicaciones que haya aducido quien realizó la operación sin expedir factura. En la etapa de discusión posterior no se podrán aducir explicaciones distintas a las consignadas en la respectiva acta.

Así, a quien se le haya realizado el procedimiento del artículo 653 del ET debe explicar las razones por las cuales no cumplió con el deber de facturar en los términos de las comprobaciones realizadas por DIAN y ejercer una actividad probatoria suficiente para soportarlas. Valga resaltar que si bien los establecimientos de comercio deben contar con los medios que permitan facturar las operaciones que desde allí se realicen, particularmente en los casos en que la naturaleza de los bienes o servicios comporte la ejecución inmediata de las prestaciones, o que aquellas no se prolonguen en el tiempo, la obligación de facturar es imputable a la persona natural, sociedad o entidad; es, precisamente, de estas últimas, de quien se podría predicar el incumplimiento.

Consulte aquí el documento: CE-SEC4-EXP2020-N22077_00462-01_Nulidad-Restab_20200910