Solidaridad entre el dueño de la obra y el contratista en el pago de obligaciones laborales no es predicable en el desarrollo de actividades ajenas a las habituales de la empresa

Solidaridad entre el dueño de la obra y el contratista en el pago de obligaciones laborales no es predicable en el desarrollo de actividades ajenas a las habituales de la empresa

Así lo señaló la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia, al estudiar el caso de un contratista que buscaba la declaratoria de responsabilidad solidaria entre el dueño de una obra y el contratante por las deudas insolutas y lo valores no pagos a él.

Consideraciones de la Corte Suprema de Justicia

La Sala Laboral recordó que a lo largo de su jurisprudencia ha señalado con precisión que de la simple lectura del artículo 34 del Código Sustantivo del Trabajo

se desprende claramente que la solidaridad en la norma contemplada, entre el beneficiario del trabajo o dueño de la obra y el contratista independiente, no se presenta cuando se trate de labores extrañas a las actividades normales de la empresa o negocio, esto en cuanto señala textualmente que “Pero el beneficiario del trabajo o dueño de la obra, a menos que se trate de labores extrañas a las actividades normales de la empresa o negocio, será solidariamente responsable con el contratista por el valor de los salarios y de las prestaciones e indemnizaciones a que tengan derecho los trabajadores, solidaridad que no obsta para que el beneficiario estipule con el contratista las garantías del caso o para que repita contra él lo pagado a esos trabajadores.

Sobre la finalidad de la responsabilidad solidaria contemplada por el artículo 34 del C. S. T., igualmente se pronunció la Sala de Casación Laboral en la sentencia del 10 de septiembre de 1997 (rad. 9881), en donde se dijo:

Con todo interesa aclarar que la solidaridad en cuestión se excluye cuando el contratista cumple actividades ajenas de las que explota el dueño de la obra, porque lo que persigue la ley con el mecanismo de solidaridad es proteger a los trabajadores frente a la posibilidad de que el empresario quiera desarrollar su explotación económica por conducto de contratistas con el propósito fraudulento de evadir su responsabilidad laboral. Esta situación por tanto no se presenta en el caso de que el dueño de la obra requiera de un contratista independiente para satisfacer una necesidad propia pero extraordinaria de la empresa, conforme acontece en el asunto de los autos.

Consulte aquí la decisión: CSJ-SCL-EXP2020-N73643-SL3989_Sentencia_20201014

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