SuperSociedades realiza precisiones sobre gobiernos corporativos en las empresas de familia

SuperSociedades realiza precisiones sobre gobiernos corporativos en las empresas de familia

La Superintendencia de Sociedades fue consultada por un particular en los siguientes términos:

“1. Si el gobierno corporativo para una empresa familiar se debe generar por medio de un acta de asamblea de accionistas.

2. Si se debe generar alguna notificación a las entidades de control, la empresa es una SAS, y aunque no genera actuaciones de valores o en bolsa es una empresa familiar y por ello se busca establecer este modelo de gobierno corporativo, pero no se ha logrado obtener mayor información de cómo se debe estructurar”.

Consideraciones de la SuperSociedades

Frente al primero de los interrogantes planteados la entidad precisó, a la luz de la normativa vigente aplicable, que la estructura organizacional y las funciones respectivas en las sociedades por acciones simplificadas gozan de plena liberalidad de estipulación y por ende se tendrá que revisar lo que al respecto estipulen sus estatutos sociales.

Sin perjuicio de lo señalado anteriormente, en opinión de éste Despacho, la llamada a emitir el documento de Gobierno Corporativo y brindar su aprobación sobre las estipulaciones relativas es la asamblea general de accionistas, toda vez que el documento también rige las relaciones entre socios, administradores y la sociedad.

Lo anterior, sin perder de vista que las estipulaciones sobre la forma en que se cumplirán los deberes legales y estatutarios de los administradores también podrá ser regulada por la Junta Directiva si así lo disponen los estatutos sociales.

En lo tocante al segundo interrogante, la entidad señaló que “ninguna norma establece que se tenga la obligación de enviar dicho documento para aprobación, autorización o verificación por parte de la Superintendencia de Sociedades”.

[E]sto debido a que se entiende por Gobierno Corporativo como el sistema interno de una empresa del sector público o privado, mediante el cual se establecen las directrices que deben regir su ejercicio y, en especial, la forma en que se administran, controlan y manejan las relaciones de poder.

Por su parte, el buen gobierno de las empresas tiene que ver con los estándares mínimos adoptados por una sociedad, con el objeto de garantizar a los accionistas, acreedores y al mercado en general, la responsabilidad de los órganos directivos, y que exista un flujo constante y confiable de información, así como de transparencia dentro de sus relaciones.

La SuperSociedades invitó a los interesados a consultar la Guía de Buenas Prácticas de Gobierno Corporativo para Empresas Competitivas, Productivas y Perdurables: