Tajante pronunciamiento del Consejo de Estado al obligar a los establecimientos de comercio que entregan efectivo a extranjeros por compras con tarjeta de crédito a pagar el IVA por prestación de un servicio oficial

Tajante pronunciamiento del Consejo de Estado al obligar a los establecimientos de comercio que entregan efectivo a extranjeros por compras con tarjeta de crédito a pagar el IVA por prestación de un servicio oficial

Mediante sentencia del 12 de septiembre de 2019, la Sección Cuarta de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado se pronunció sobre un recurso de apelación interpuesto contra una sentencia del 11 de septiembre de 2014 proferida por el Tribunal Administrativo de Santander, el cual negó pretensiones y condenó en costas.

 

La demandante pretendió, mediante el recurso de apelación, que se declarara la nulidad de lo decidido en primera instancia, argumentando que las operaciones cuestionadas por la demandada fueron realizadas con titulares de tarjetas de crédito emitidas en Venezuela, que acudían a su establecimiento de comercio y disponían del cupo asignado pero no para comprar bienes o servicios, si no para recibir dinero en efectivo por una cuantía menor al monto pagado con la tarjeta por medio del datáfono. La demandante precisó que las transacciones no daban lugar a ningún movimiento en su inventario, pero que las entidades financieras efectuaban la retención en la fuente a título de IVA.

 

Argumentó que esa clase de operaciones no están gravadas con el IVA al no estar sumida en ninguno de los hechos generadores de impuesto, ya que no efectuó ninguna venta de bienes corporales, si no que transo con dinero que es un bien fungible, en el marco de una operación legal, y en esa medida no prestó ningún servicio.

 

En concepto de la Sala, en el momento en que la demandante realizó las transacciones enjuiciadas, se obligaba a entregarle a los titulares de las tarjetas que hicieran pagos en su comercio, una suma de dinero que correspondía a una cuantía inferior al monto pagado a través del datáfono. Sin embargo, la entrega del dinero en efectivo no era el motivo por el cual el titular de la tarjeta acudía al establecimiento de la demandante para pagar electrónicamente una suma de dinero, pues ya tenía a su disposición los recursos por medio del crédito pactado con la entidad bancaria.

 

En ese sentido, la causa que impulsó al comprador a realizar la operación era obtener dinero en efectivo en pesos colombianos y en esa medida beneficiarse de la tasa de cambio regulada en el territorio venezolano. Por lo tanto, la demandante percibía como remuneración una suma de dinero por parte del titular de la tarjeta que equivalía a la diferencia surgida entre el pago realizado con la tarjeta y el efectivo que le entregaba al cliente.

 

Así, para la Sala, los hechos descritos corresponden a la definición de prestación de servicios como hecho generador del IVA, por lo cual se considera como servicio toda actividad, labor o trabajo que no constituye una relación laboral, que implica una obligación de hacer a partir de la cual se genera una contraprestación.

 

Con base a ello, “(…) al poner la demandante a disposición del cliente su calidad de establecimiento afiliado, a cambio de obtener una comisión, con el fin de que este obtenga una suma de dinero en efectivo, incurre en las notas distintivas del supuesto de hecho normativo de la prestación de servicios en el IVA. Por esa situación, las transacciones revisadas incurrieron en el hecho generador del IVA previsto en la letra b) del artículo 420 ET.”

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